Salud animal con la pureza de la tierra

GANADERÍA

La tierra de diatomeas no calcinada, con certificación de grado alimenticio (E551c en Europa), es una herramienta natural, segura y versátil para la ganadería moderna. Desde la nutrición animal hasta la higiene de establos, Kiesel ofrece soluciones que mejoran la productividad sin recurrir a químicos sintéticos.

Aplicaciones en Ganadería

  • La diatomea actúa como aglutinante y antiaglomerante natural en alimentos, mejorando sus cualidades físicas y favoreciendo los procesos digestivos. Administrada con el alimento, contribuye al control de parásitos intestinales en bovinos, ovinos, porcinos y aves. La investigación en forrajes ha demostrado que la suplementación con materiales ricos en silicio incrementa la biomasa de pastos forrajeros entre un 78% y un 100%, y el contenido de proteína cruda entre un 57% y un 59%, mejorando directamente el valor nutricional del alimento para el ganado.

  • Aplicada en lechos y camas de ganado, la diatomea absorbe humedad, elimina olores y previene la proliferación de hongos y bacterias. Su alta capacidad de absorción (hasta 150% de su peso en líquidos) la convierte en un desecante natural superior a las arcillas tradicionales, manteniendo las instalaciones más secas y sanitarias.

  • Investigaciones de la USDA-ARS (Departamento de Agricultura de Estados Unidos) demostraron que la tierra de diatomeas logra un 100% de eficacia contra larvas y ninfas de garrapatas (Amblyomma americanum) en 24 horas de contacto por inmersión o desplazamiento sobre superficies tratadas. La diatomea puede almacenarse indefinidamente, mantiene su eficacia mientras permanezca en el sustrato y es una sustancia natural (orgánica) que no genera resistencia en los parásitos.

  • Uso ampliamente documentado en gallineros para el control del ácaro rojo (piojillo), mejora de la cáscara de huevo por aporte de calcio y minerales, y desodorización de las instalaciones. La diatomea se espolvorea sobre las camas y áreas de descanso, o se mezcla con el baño de arena de las aves.

  • Los pastos son acumuladores naturales de silicio, llegando a contener hasta un 10% de su peso seco en este elemento. La fertilización silicícea de praderas no solo incrementa la biomasa y calidad nutricional del forraje, sino que también mejora la resistencia de las pasturas a plagas, enfermedades fúngicas y estrés hídrico, contribuyendo a un sistema ganadero más resiliente.

Beneficios para el Productos

  • Reducción del uso de antiparasitarios químicos

  • Ambientes más limpios y secos en establos y gallineros

  • Mayor valor nutricional del forraje

  • Producto natural compatible con producción orgánica

  • Sin período de carencia ni residuos en productos animales

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